- - - - - - - - - - - - -
Título: Temblor
Título original: Shiver
Autora: Maggie Stiefvater
Trilogía: Lobos de Mercy Falls 1/3
Editorial: SM
Formato: Rústica con solapas
ISBN: 978-84-675-3973-8
Páginas: 430
Precio: 15,95
- - - - - - - - - - - - -
Hace años Grace estuvo a punto de morir devorada por una manada de lobos. Inexplicablemente, uno de ellos, un lobo de intensos ojos amarillos, la salvó. Desde entonces todos los inviernos Grace se asoma al bosque y, desde la distancia, lobo y chica se observan. Cuando llega el calor, la manada desaparece y, con ella, “su lobo”. Pero este año, Grace deseará que el invierno no llegue y que el otoño dure para siempre. Ha conocido a un chico, se llama Sam. Es un tipo normal, salvo por sus ojos. Son de un extraño color amarillo.
Sé que os debo la reseña desde hace un tiempo, pero es que no sabía por dónde empezar. Llevaba siglos esperando hacerme con este libro y, cuando por fin lo conseguí gracias a un intercambio, no pude ser más feliz. Reconozco que la historia me enganchó desde el principio, que el ambiente de libro es casi mágico y que, aunque tenía sentimientos encontrados en torno a Sam, me ha faltado poco para enamorarme.
Los capítulos de la historia se van alternando: unos están narrados por Grace y otros por Sam. Grace es una chica normal, que va al instituto y esas cosas. Lo único 'rarito' es su obsesión con los lobos: desde que un lobo de ojos amarillos la salvó hace años, se pasa media vida observándolo desde el jardín y la otra mitad (que se corresponde con los meses calurosos) se dedica a pensar en su lobo. ¿Volverá al año siguiente?
Sam, como todos sabemos (y no es un spoiler porque se ve en la contraportada del libro), es un lobo. Pero no es el típico lobo que se transforma con la luna llena. Nos encontramos con un elemento original: el frío. Los lobos se transforman en los meses en los que las temperaturas bajan. Sam observa a Grace tanto cuando es lobo como cuando es humano, y tal y como podemos ver a lo largo de la historia, estas dos personalidades luchan en su interior. Cierto día un chico del pueblo, Jack, desaparece. Todo el mundo cree que han sido los lobos y se abre una cacería. Ese día Grace se encuentra a un chico de ojos amarillos herido en su jardín.
Me encanta el detallazo del lobo oculto en la portada y de Sam oculto en una de las solapas. La historia engancha desde el primer momento, envolviéndonos en una historia de amor tan dulce y tierna como triste. Amo las historias de lobos y la verdad es que esta me ha gustado especialmente. Tiene un algo especial que otras novelas no tienen. Eso sí, a veces la historia se queda un poco en stand by y se hace un pelín lenta a pesar de que la autora utiliza un lenguaje sencillo y no malgasta mucho tiempo en descripciones largas.
Aunque hay partes predecibles te pasas toda la novela rezando para que pasen ciertas cosas y que no pasen otras. Te identificas fácilmente con los personajes, lo que es una gozada. Además no todo es amor: tenemos el misterio de qué le pasó a Jack, las tensiones entre amigas, emociones por un tubo, los celos de la loba loca y el miedo de si Sam volverá o no a ser humano tras su última transformación.
Lo único que no me ha convencido mucho han sido los personajes secundarios. Me han dado bastante igual a lo largo de toda la novela. No sé por qué, pero no los encontré lo suficientemente interesantes. Pero bueno, el libro me gustó muchísimo y me parece perfecto para una tarde de mantita y sofá. La historia de amor me tiene enganchada y me muero por tener el segundo libro en mis manos por fin.
Peeeero he leído que la autora va a sacar un cuarto libro un poco sin ton ni son. No sé si es o no necesario porque aún no he terminado la trilogía, pero espero que no sea una de esas historias que se publican para sacarnos más dinero a los lectores y que acaban sobrando. A ver qué nos depara el resto de la trilogía...




























